07-03-21

Comunicado por el Día Internacional de la Mujer

Elaborado por la Comisión de igualdad del COP Bizkaia
El 8 de marzo se celebra internacionalmente el Día de las Mujeres, y este año desde la Comisión de Igualdad queremos poner el foco sobre la situación de las mujeres en este periodo de pandemia y preguntarnos qué está pasando con la igualdad.  

La actual crisis mundial derivada de la COVID-19, está impactando en las mujeres, especialmente en aquellas que pertenecen a grupos socioeconómicos más vulnerables. Los datos existentes del Centro Nacional de Epidemiología muestran una mayor gravedad de la enfermedad en los hombres, con más casos de neumonía y más tasa de ingresos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y fallecimientos, hecho que podría estar relacionado con las diferencias entre la respuesta inmune de cada sexo. Sin embargo, las tasas de infección son más elevadas en mujeres con un 56.6% del total. 

Si tomamos en cuenta con una perspectiva de género estas cifras, podemos entender que el hecho de que las tasas de infección sean más elevadas puede estar relacionado con la mayor vulnerabilidad de la situación social de las mujeres, la feminización de los trabajos de cuidados, limpieza y sanitarios. 

Hace casi un año que la pandemia supuso un enorme cambio en la organización social de nuestra cotidianeidad. Los primeros momentos de ese marzo de 2020 numerosos mensajes nos llevaban a pensar colectivamente en revalorizar el cuidado a las demás personas, lo que supuso mantenernos en casa como medio de no expansión del virus, y asumir una reorganización de la convivencia. Las y los menores se quedaron en casa, y posiblemente un gran porcentaje de las mujeres se vieron presionadas a asumir la compatibilización del teletrabajo con el cuidado cotidiano, con la pérdida que a nivel laboral esto haya podido suponer, o incluso con la asunción de no poder tener un trabajo remunerado. 

Es preciso y necesario no olvidar que la situación de hombres y mujeres en nuestra sociedad no tiene el mismo punto de partida. La asunción de los cuidados por parte de las mujeres sigue siendo un mandato de género imperante; y la valoración de los trabajos productivos por encima de los trabajos de cuidado sigue permaneciendo en nuestro marco lógico de pensamiento. 

Por eso es imprescindible recordar el papel fundamental que han tenido las mujeres en primera línea, en el ámbito socio-sanitario que incluye residencias de personas mayores, discapacitadas, menores, etc.., en el ámbito de limpieza y de cuidados domésticos, y revalorizar el cuidado mutuo como salida a esta pandemia. Además de no olvidar la necesidad de estudiar e investigar con perspectiva de género el impacto que esta pandemia está teniendo en la organización laboral, familiar y colectiva.  

Según indica ONU Mujeres, la mayoría de los trabajos dentro del ámbito sanitario y de cuidados en el hogar están feminizados, teniendo estos últimos una especial representación de mujeres migrantes. Esta diferencia en la feminización de profesiones dedicadas a los cuidados se traduce en un mayor riesgo de contagio de la COVID-19. 

Otro aspecto notorio de la pandemia es que la figura de la persona “experta” que mayoritariamente se representa con rostro de hombre, nos ha mostrado la gran presencia de mujeres que diseñan estudios clínicos, lideran grandes equipos de investigación, sus voces y experiencias empiezan a escucharse, aunque sea tímidamente en los discursos públicos y a considerarlas en el imaginario colectivo. En general seguimos imaginando a los “expertos” en masculino, a pesar de que el ámbito sanitario, es, desde hace décadas, un ámbito lleno de mujeres y los datos de Osakidetza muestran que el 65% de las personas involucradas en proyectos de investigación son mujeres.

Por ello, parece evidente que esta crisis no ha hecho más que acentuar y explicitar desigualdades de género existentes, poniendo de manifiesto la importancia de los cuidados y las cuidadoras, como base sustentadora de la vida.

Las profesionales de la Psicología también somos fundamentales en la visibilización de la importancia del cuidado, la cooperación y la igualdad para superar esta pandemia. Pero además, somos piezas clave en el estudio y análisis de las consecuencias psicológicas y sociales de esta situación, y en el cuidado del bienestar psicológico, tan minusvalorado socialmente. La respuesta de medicalización que está llevando, con un alto porcentaje a las mujeres, a tapar la ansiedad, la angustia, el miedo y la desesperanza mediante ansiolíticos y antidepresivos, no puede ser una respuesta única al malestar emocional que supone la pandemia. La presencia de profesionales de la Psicología en la atención a la salud, es fundamental en esta problemática, que, lejos de ser sólo una cuestión física, supone consecuencias psicológicas, emocionales y relacionales que impactan en todas y cada una de las personas.   

Bilbao a 17 de Febrero de 2021
Comisión de Igualdad


Referencias
Equipo COVID-19. RENAVE. Centro Nacional de Epidemiología. CNE. Informe sobre la situación de COVID-19 en España. Informe n. 32 (2020). 
Mlambo-Ngcuka, P. COVID-19: un lugar protagónico para las mujeres. ONU Mujeres https://www.unwomen.org/es/news/stories/2020/3/statement-ed-phumzile-covid-19-women-front-and-centre (2020).
 
 
 
 
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